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DE BAÑOS DE MONTEMAYOR A ALANGE
Extremadura dispone de seis establecimientos termales
abiertos al público
El
otro gran negocio en torno al agua en la región lo proporcionan
los balnearios. Tras las últimas inversiones llevadas a cabo
durante los últimos años por diferentes empresas privadas,
con la ayuda de la Dirección General de Turismo de la Junta
de Extremadura, actualmente se encuentran en activo para el público
seis establecimientos termales: Baños de Montemayor, Alange,
San Gregorio en Brozas, El Raposo en Puebla de Sancho Pérez,
El Trampal en Montánchez y Valdefernando en Valdecaballeros.
Según aporta Carlos Alcalde Molero en su estudio, en el año
1992 un inventario de la Junta de Extremadura contabilizó
37 surgencias que se utilizan o se han utilizado con fines
terapéuticos. Por tanto, la explotación comercial
en este campo está aún por llegar.
Tanto por sus instalaciones como por el número de visitantes
al año, el Balneario de Baños de Montemayor es el
más importante de Extremadura, situado a 706 metros de altitud.
En el año 95, tras sucesivas obras de mejoras durante los
últimos siglos del antiguo balneario, se construyó
uno nuevo junto a un amplio hotel. Sus aguas, indicadas sobre todo
para la artrosis, procesos reumáticos y afecciones del aparato
respiratorio surgen de dos manatiales, el arqueta y
el columna.
Por su parte, los Baños de Alange conservan aún
vestigios de sus construcción en tiempos de la dominación
romana, que fueron declarados Monumento Nacional en el año
1931. Sus aguas surgen a una temperatura de 28 grados y tienen como
característica esencial su radioactividad natural, muy indicadas
para las afecciones al sistema nervioso, artrosis y reumatismos.
Por su parte, el Balneario de El Raposo, en la localidad de Puebla
de Sancho Pérez, empezó a funcionar a principios del
siglo XX, aunque su galería de baños y hotel se inauguró
en 1926. La temperatura a la que surge el agua es de 17 grados.
Las curas que allí se realizan se basan en aplicaciones hidrotermales
y en la de barros o peloides, muy indicados para reumatismo y procesos
geriátricos.
Mientras, el Balneario de San Gregorio, en el término de
Brozas, ya obtuvo para sus aguas la calificación de Utilidad
Pública en el año 1.869. El propietario del mismo,
el Ayuntamiento brocense, ha dotado recientemente a las instalaciones
de más y mayores medios. Muy indicadas para las afecciones
de vesícula y vías biliares, así como dermopatías.
Dentro del término municipal de Montánchez, a unos
3 kilómetros de Carmonita, se halla el Balneario de El Trampal,
que era utilizado desde antiguo por los vecinos de la zona para
darse baños curativos en tinajas. Pero no es hasta el año
1993 cuando los descendientes de los antiguos propietarios deciden
construir un nuevo y moderno Balneario. Hasta junio de 1994 no es
aprobado su uso definitivo como tal por la Junta. Se trata de un
agua muy ferruginosa.
A cuatro kilómetros de Valdecaballeros se ubica el Balneario
de Valdefernando, del que existen ya referencias en el siglo XIX.
La gestión del mismo la realiza en la actualidad la empresa
Proturex, que ha realizado importantes obras de mejora en el mismo
y que cuenta con un complejo turístico en la zona. De mineralización
débil, son aptas para afecciones del aparato locomotor, artritis,
reumatismos y para el sistema nervioso o afecciones cutáneas.
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